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El arte tira a la calle Larios

Antonio Javier López | Málaga - 07/10/2013

La exposición urbana en torno a la cabra malagueña promovida por SUR reúne las propuestas de una treintena de creadores

Los temperamentos más sensibles conocen la punzada de ansiedad que suele llegar cada 31 de diciembre. Las ganas de fiesta presupuestas cuando quizá lo que apetezca sea televisión y pijama. Por suerte, hay ocasiones en las que sucede justo lo contrario: pasárselo en grande cuando uno menos se lo espera. En los últimos días le ha ocurrido, por ejemplo, a Emmanuel Lafont: «Han sido muy intenso, con jornadas de muchas horas de trabajo, pero también hacía tiempo que no disfrutaba tanto. Desde que la cabra entró por la puerta de la casa me lo he pasado pipa».

Lafont habla de su propuesta para la exposición promovida por SUR en torno a la cabra malagueña que acaba de inaugurarse en la calle Larios de la capital. Un montaje reunirá hasta 40 reproducciones a tamaño natural que han sido decoradas por una treintena de creadores. Las obras van desde el naturalismo y la figuración hasta los lenguajes más cercanos al surrealismo o la abstracción. La pieza de Lafont, por ejemplo, se sitúa en la punta de lanza más vanguardista del catálogo.

«Mi manera de trabajar suele consistir en tenerlo todo muy controlado y en realizar muchos bocetos antes de ponerme a pintar; sin embargo, en esta ocasión me he dejado llevar y creo que por eso mismo la obra representa muy bien mi estilo, porque no he racionalizado las ideas, sino que las he dejado salir de manera más espontánea. Con este proyecto he vuelto a dibujar como hacía mucho tiempo que no pintaba», admite.

Los autores coinciden en «el reto» que ha supuesto decorar una réplica a tamaño natural de una cabra malagueña. «No es como un cuadro, una superficie plana en la que puedes estudiar la composición de una manera más esquemática. Al ser una superficie en tres dimensiones con relieves muy diferentes, la tarea se complica, pero también se vuelve más interesante», aporta Andrés Mérida, que terminó su obra en plena calle Larios durante la inauguración de la muestra el pasado viernes.

Apie de calle

Un espacio, el urbano, que representa para Francisco Jurado «una reivindicación más» del proyecto, que permanecerá expuesto hasta el día 20. «Es importante que el arte salga a la calle en iniciativas como esta», resume el también presidente de la Asociación de Artistas Plásticos de Málaga (Aplama), colectivo al que pertenecen muchos de los autores incluidos en la muestra.

En el caso de Jurado, él sí tenía claro cómo iba a «darle vida» a la obra. «He procurado hacer una pieza con un concepto contemporáneo, pero también manteniendo algo de realismo, jugando con el concepto de lo árabe, que es uno de los orígenes de la cabra malagueña», aclara Jurado, que se ha decantado por la combinación entre partes figurativas y abstracciones geométricas. «Quería hacer un guiño a la estética de los arabescos y, al mismo tiempo, toda la obra es un homenaje a mi querido y recordado Francisco Hernández», apostilla, en referencia al pintor fallecido el año pasado.

También los arabescos están presentes en la cabra decorada por Ángel Idígoras. «La pieza quizá sorprenda a los que conozcan mi trabajo como dibujante y esperen caricaturas. Esa fue mi primera opción: llenar la superficie de personajes como salidos de tebeos, porque recuerdo que en mi infancia en Rincón de la Victoria me pasaba el día leyendo cómics mientras veía pasar cabras. Sin embargo, también creo que cuando la gente espera algo de ti, a veces tienes que ofrecerle justo lo contrario, para que no perder esa capacidad de sorprender. Por eso me he decantado por los arabescos que a menudo utilizo como telón de fondo en mis dibujos. Ha sido un experimento muy interesante en el que he tenido la ayuda de mi hijo Pablo, que ha colaborado conmigo en la realización de la obra y por eso la firmamos juntos», detalla el dibujante.

Las reproducciones que componen la muestra están elaboradas a partir de un molde aprobado por la Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña (Cabrama) para que las obras respondan con fidelidad a las características físicas esta raza. Cada pieza, de tamaño natural, está realizada en fibra de vidrio y fijada sobre una peana de unos trescientos kilos de peso. Y antes de llegar ahí, las esculturas han pasado por los estudios de los artistas que participan en el proyecto.

Un toque festivo

Idígoras, como Emmanuel Lafont, se ha decantado por el dibujo mediante rotulador permanente para decorar su obra, mientras que otros creadores han optado por la paleta y el pincel. Así lo ha hecho Francisco Jurado, que ha abierto un paréntesis en su tarea escultórica para pintar la pieza que forma parte de la exposición promovida por SUR. «En los últimos años me he centrado mucho en la escultura y creo que esa labor me ha servido de mucho a la hora de acometer el proyecto y de darle vida», comenta el autor.

«Desde el principio tuve claro lo que quería hacer. Siempre me pasa cuando trabajo. En este caso, he combinado las formas geométricas con motivos realistas y al mismo tiempo que querido darle un toque lúdico en algunos detalles, como al colocar mi firma en las ubres del animal», aclara el presidente de Aplama.

Un tono festivo que también ofrece la obra de Andrés Mérida: «En mi pieza he querido incluir motivos muy malagueños, como el vino, los verdiales, la biznaga o el flamenco? hasta he puesto el escudo del Málaga, que es una pasión que compartimos muchos en esta tierra. Todo es alusivo a Málaga y su provincia. Al ser un soporte distinto, he querido presentar un trabajo distinto». Una pieza en la que dominan los azules característicos en la obra de Mérida, que también brinda pinceladas geométricas en las extremidades del animal que ha decorado.

Mérida terminó de pintar su escultura durante la presentación del montaje, algo que, según su experiencia, «siempre resulta atractivo para el público y ayuda a que la gente se acerque a conocer las obras», relata el artista, que ha realizado intervenciones en directo para citas como la Noche en Blanco de la capital o la corrida picassiana en La Malagueta.

«Han sido días intensos, pero el resultado ha merecido la pena y va a sorprender», coinciden los creadores que han participado en el proyecto. Y así, con el pastoreo del arte, la cabra malagueña no sólo tira al monte, sino también, por unos días, a la calle Larios.

Una web para reunir las fotos realizadas por el público

El proyecto que acaba de presentarse en la calle Larios nace con la vocación de lograr la participación del público. Así, en la web http://ohmygoat.diariosur.es los usuarios podrán enviar las fotografías tomadas junto a algunas de las reproducciones que forman parte del montaje. Las imágenes, además, podrán compartirse en las redes sociales con la etiqueta #ohmygoat.

Las esculturas están realizadas a tamaño natural y cuentan con el visto bueno de la Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña para que respondan a las características de esta raza. Las reproducciones están realizadas en fibra de vidrio y han sido elaboradas por Imago 3D, una compañía granadina especializada en la fabricación de reproducciones de animales que se emplean como dianas.